El FOOTBALL

 

         EL FOOTBALL

Hace ya más de  cien años
que en La Zarza se jugaba,
al fútbol que los ingleses
trajeron desde su patria.

El campo estaba ubicado
donde hoy el parque se encuentra,
y era un terreno muy duro
y con poquísima hierba.

Alguien de La Zarza tiene
una foto de un partido,
jugado en el año mil
novecientos veinticinco.

Las porterías eran de tubos
de dos pulgadas de grueso,
que con morteros de cal
estaban fijas al suelo.

Como carecían de red,
muchas veces se dudaba,
si el balón había ido fuera
o por el contrario entraba.

Todavía se puede ver
que el terreno hace pendiente,
para jugar cuesta arriba
había que ser muy valiente.

Detrás de la portería
que estaba en la parte baja
había (y estaba allí siempre)
un vacie de tierras y lajas.

Los partidos al principio
eran todos amistosos,
los gastos del visitante
lo pagábamos nosotros.

Para atender esos gastos
se hacían rifas y bailes,
y con la recaudación
se pagaba al visitante.

El año cincuenta y tres
el club ya se federó
y en la liga provincial
el equipo se alistó.

Para ver esos partidos
había que pagar entrada,
los directivos del club
eran los que la cobraban.

Como era un campo abierto
la gente se colocaba,
a lo largo de las líneas
que el terreno separaba.

Cuando estabas viendo el juego
se acercaba un directivo,
te daba una papeleta,
y dabas tu donativo.

En el vacie se colocaba
la gente del Perrunal
que acudían a los partidos
para animar al rival.

Como la Federación exigía
entonces un campo cerrado,
se construyó uno en el vacie
bastante bien equipado.

Este campo que dispone
de aceptables vestuarios,
taquillas, vallas y asientos,
aunque algo rudimentarios.

Además también dispone
de una tribuna o templete,
que se construyó a propósito
para uso de los ingleses.

La gente de Perrunal
perdieron ya su bicoca,
y ahora como a todo el mundo
pagar es lo que le toca.

El equipo, el primer año
de jugar en provincial,
ascendió esa temporada
a primera regional.

Por entonces éramos muchos
los que en La Zarza vivíamos,
y un gran número de socios
al equipo sosteníamos.

El equipo era capaz
de jugar muy bien al fútbol,
y en los puestos de cabeza
bastantes años estuvo.

Por este equipo han pasado
jugadores importantes,
no voy a dar ningún nombre
por no distinguir a nadie.

Todos a la misma vez,
el corazón entregando,
para ganar los partidos
dejaban la piel en el campo.

La plantilla era formada
por jugadores locales,
con algún refuerzo o más
venido de otros lugares.

Pero el noventa por ciento
de esa estupenda plantilla,
eran paisanos nuestros
nacidos aquí en la Mina.

En esos tiempos en La Zarza
éramos bastante gente,
para mantener al club
había socios suficiente.

Al final de los sesenta,
fluyó la crisis minera,
por lo que muchos paisanos
tuvieron que vivir fuera.

Esto se notó en el club
desde ese primer instante,
las entradas económicas
disminuyeron bastante.

Entonces ya no se pudo
seguir en la regional,
y de nuevo se jugó
en primera provincial.

Y así, poquito a poquito
más sufriendo que gozando,
en este pueblo querido
el fútbol se ha ido acabando.

De estas cosas de mi pueblo
no nos queda más remedio,
que guardarlas con cariño
dentro de nuestros recuerdos.

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